Receta India (Curry)
Una de las recetas más destacadas
El curry se define como un condimento originario de la India y está compuesto por una mezcla de diversas especias. El nombre viene de la palabra Kari, en tamil, un idioma del sur de la India. Es curioso conocer que Kari se usaba en la India para referirse a los platos con salsa, y no a la salsa en sí, se diferenciaba del Tari, que eran los platos secos.
Ingredientes:
- Sofrito de verduras. Casi siempre parte de cebolla, ajo y jengibre, a los que se suelen añadir tomate, pimiento dulce o chiles, zanahoria, etc.
- Caldo o agua y espesantes. Un caldo de carne, pollo, pescado o verduras, según sea la receta, enriquecido con yogur, nata, frutos secos triturados, mantequilla, ghee o leche de coco, entre otros. Rara vez algún almidón, no de trigo (arroz).
- Proteína, verduras o frutas. Carne, pescado, pollo, legumbres, marisco, queso, hortalizas, etc. Es el componente principal que suele definir el curry en cuestión.
Como preparar lo:
- Infusionar la grasa. Ya sea aceite vegetal, mantequilla o ghee, es recomendable calentarlo primero a baja temperatura con algunas especias enteras, como vainas de cardamomo verde/negro, semillas de cilantro, alcaravea, comino, hojas de laurel, hojas de curry, canela en rama, macis, semillas de mostaza, clavo, etc.
- Empezar el sofrito. Un sofrito básico consta de cebolla picada, ajo y jengibre, que habitualmente se combinan rallados formando una pasta con un poco de aceite o sin nada más. También se pueden echar rallados o picados, mejor si ya se ha cocinado un poco la cebolla.
- Aromatizar el sofrito. Si usamos especias en polvo, las añadiríamos ahora, con los primeros ingredientes ya pochados, a fuego suave y removiendo bien para que no se quemen, apenas unos segundos.
- Terminar el sofrito. Aunque depende de la receta, si se utiliza tomate se puede echar ahora, ya sea natural o en conserva troceado; se recomienda al menos el doble de volumen que de cebolla. Otra opción es añadir pasta concentrada de tomate, que puede ir más tarde para no quemarse. También se agregarían ahora otras posibles verduras o chiles frescos.
- Cocinar la salsa. En este momento habría que retirar las especias enteras duras como granos de pimienta, vainas, hojas o rama de canela. Si se ha optado por aromatizar con pasta de especias, se añadiría ahora. Se deja reducir el tomate y se agrega un espesante, como yogur o nata, caldo o agua. Una vez reducido un poco, se tritura, normalmente dejando cierta textura para que no quede del todo cremoso, salvo excepciones.
- Añadir la proteína. Tenemos varias opciones; podemos dorar primero aparte productos como pollo, carne o pescado, marcándolos en una sartén o cazuela para generar reacción de Maillard, añadiéndolos después a la salsa; otra opción es cocinar ir añadiendo la salsa a la proteína, a medida que se va cocinando parte, ajustando así la textura jugando con el caldo o agua; y finalmente podemos echarla sin más a la cazuela de la salsa, para que se cocine directamente en ella.
- Reducir y ajustar. Finalmente no queda más que cocinar el conjunto unos minutos más hasta que esté al punto deseado, probando el punto de sal y especias.
- Servir y aderezar. A la hora de servir el curry no podemos olvidar los aderezos y acompañamientos clásicos: más yogur o crema, cilantro fresco, frutos secos, semillas, tadka, etc.
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